Reclamación de daños en una vivienda por unos cipreses

En este expediente, nuestro cliente se dirigió a Perytas por una reclamación de daños en el muro medianero de su vivienda causados por las raíces y las ramas de unos cipreses.

Estos árboles, situados en la vivienda colindante a una distancia de menos de 30 centímetros de la asegurada, estaban provocando en ésta la desconexión del muro medianero con el de la fachada, dejando a su paso varias grietas y desconchones que comenzaron a aparecer en mayo de 2011. Los daños se debían al empuje que las raíces y las ramas de los cipreses estaban ejerciendo contra el muro, unos árboles que contaban con una altura de 1,7 metros y unos troncos de 10 centímetros de diámetro en el momento de la visita de nuestros técnicos (2 de noviembre de 2011), aunque al parecer habían sido cortados recientemente llegando a alcanzar una altura de casi 3 metros.

Por otro lado, había que tener en cuenta que los daños podrían alcanzar un grado mucho más alto si no se ponía fin a esa situación, pues al parecer, la conducción de gas pasaba por ese muro, y si esa presión continuaba contra el muro, se podría producir un movimiento de las tuberías y una posible fuga de gas consecuencia de ese movimiento, lo que causaría un siniestro mucho mayor.

Para reparar estos daños, nuestros técnicos recomendaron, en primer lugar, el corte y la retirada de los cipreses, pues no se cumplían las condiciones establecidas en el artículo 591 del Código Civil, que establece que “no se podrá plantar árboles cerca de una heredad ajena sino a la distancia autorizada por las ordenanzas o la costumbre del lugar, y en su defecto, a la de dos metros de la línea divisoria de las heredades si la plantación se hace de árboles altos, y a la de 50 centímetros si la plantación es de arbustos o árboles bajos. Todo propietario tiene derecho a pedir que se arranquen los árboles que en adelante se plantaren a menor distancia de su heredad.” Una vez hecho lo anterior, para reparar los daños ya provocados, habría que demoler toda la parte del muro que hubiera perdido su verticalidad, para seguidamente reconstruirlo y fijarlo de nuevo al muro de la fachada del que se había desconectado por el empuje de los cipreses; también habría que retirar la reja y volver a fijarla; y por último, picar, limpiar y rellenar de masilla elástica las grietas del muro, además de enfoscarlo y pintarlo. Por ello, el valor de ejecución de las obras de reparación fue de 1.539,33€.

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